Una buena instalación empieza antes de abrir el adhesivo. Revisa el soporte, mide el paño y presenta varias piezas en seco para distribuir tonos, vetas y cortes.
1. Revisa la superficie
Comprueba que la base esté firme, limpia, estable y con la planitud que exige el formato. Si encuentras humedad, pintura suelta, polvo o fisuras, resuelve esa condición antes de revestir.
Define pendientes y desagües antes de instalar en una terraza o zona expuesta al agua. El revestimiento no corrige por sí solo una base mal preparada.
2. Presenta y mezcla las piezas
Abre más de una caja o partida y distribuye las piezas antes de pegarlas. Así puedes equilibrar la variación natural y decidir dónde quedarán los cortes.
3. Confirma el sistema de adhesión
El adhesivo, la llana y la cobertura dependen de la pizarra, el formato, el soporte y la exposición. Sigue las fichas vigentes del revestimiento y del sistema, y respeta preparación y tiempos de curado.
4. Protege la terminación
Limpia los residuos durante el proceso sin usar productos agresivos. Si aplicarás un sellador o realzador, espera el tiempo indicado y prueba primero en una zona pequeña.
Antes de continuar
Si no tienes experiencia o el proyecto incluye altura, humedad permanente o exigencias estructurales, trabaja con un instalador calificado. Comparte las condiciones reales antes de comprar el material.












